Revista Empléate

N°1 - Empleate 1

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Por otro mundo de producción, reproducción y consumo

Emprenderla con el fututo. Retos del empleo femenino ante la crisis

Las mujeres no son mercancía

Iván Montes Gálvez

La cruda situación económica y laboral actual está forzando las familias a plantearse nuevas soluciones de autoempleo o creación de empresas, y como no podía ser de otra manera la mujer tiene un papel de liderazgo ante tal desafío. Casi el 31% de las empresas constituidas en los últimos cuatro años han sido creadas por mujeres, negocios y servicios que además aguantan mejor la crisis según un informe del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio. La perseverancia apoyada con ayudas directas o créditos sin avales puede hacer que emprenderla con el futuro no sea imposible.

En los últimos veinte años la incorporación de la mujer al mercado laboral ha visto un crecimiento importante a la par que se ha aumentado el nivel de formación y cualificación de las mujeres emprendedoras autónomas y empresarias. Aproximadamente 4 de cada 10 emprendedores son mujeres, lo que pone de manifiesto que la mujer emprendedora y empresaria cada vez tiene más relevancia en la economía y en el crecimiento de la sociedad (sus actividades generan dos millones de empleos y un 10,5% del PIB), pero aún así su capacidad está todavía poco desarrollada. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), durante el último trimestre de 2011 las empresarias representaban un 11,27% del total de mujeres ocupadas en España, cifras inferiores a las de hombres empresarios del mismo periodo, un 19,43%. Sin embargo, la incorporación de la mujer a la actividad empresarial se está realizando a un ritmo muy acelerado, más incluso que el de otros cambios sociales y culturales vinculados a la posición general de la mujer en la sociedad.

Sorprendentemente, una de las causas de ese rápido aumento es la situación económica y laboral que arrastramos desde 2007. Ya sea por visión de negocio, iniciativa profesional o falta de oportunidades,  las mujeres dieron el paso. Según un informe internacional el 44,7% de las empresas constituidas en 2008 fueron creadas por mujeres  y a pesar de la crisis esa iniciativa se ha mantenido. En 2011, uno de los años más crudos, el 38,6% de las empresas nacientes eran de titularidad femenina; tiendas, negocios y servicios que además están aguantando mejor la coyuntura según un informe del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio. Además, el porcentaje de emprendedoras autónomas ha crecido en diez años más del 45%, representando las mujeres el 32,2% de los autónomos españoles, según informe de la Confederación Nacional de Autónomos y Microempresas (CONAE).  ilustracion mujer haciendo malavaresAnte esta buena perspectiva resulta obligado añadir que las mujeres emprendedoras llevan una gran parte del peso de la economía doméstica, representando en la mayoría de los casos entre el 50% y el 100% de los ingresos totales del hogar. Las empresarias —en palabras de Elizabeth Lynch, responsable del Programa de liderazgo femenino del Banco Mundial de la Mujer (WWB)— son un poderoso modelo de referencia para otras mujeres, incluida su propia clientela, la diversidad de género en el liderazgo favorece el sentido común en los negocios.

¿Y cuál es el perfil de esas emprendedoras? Las emprendedoras españolas son en su mayoría mujeres solteras, con rentas brutas inferiores a 9.000 euros anuales, sin experiencia previa y con apoyo del entorno familiar, que emprenden en un 73% por oportunidad, que arriesgan y prefieren para sus empresas más trabajo en equipo, motivación por objetivos, iniciativa personal y autonomía del trabajador. El 65% de ellas tienen estudios superiores frente al 53% de los hombres. Hay un cambio de mentalidad; las mujeres consolidan su actividad empresarial vinculándola a competencias emprendedoras propias, con máxima orientación a los clientes, uso de las tecnologías y cuidado en la sostenibilidad de los puestos de trabajo. Es decir, las mujeres crean empresas que pueden controlar, prefieren la forma jurídica de persona física (al contrario que los hombres), las crean con visión a largo plazo, como proyecto de vida, y con la ambición justa para no incurrir en deudas innecesarias. Aún así, en un campo tradicionalmente dominado por hombres, el 85% de las mujeres emprendedoras se concentran en sectores empresariales de baja consideración como el comercio minorista y los servicios. Ellas optan por establecer empresas de propiedad individual, pequeños negocios minoristas y empresas de servicios personales, actividades todas ellas relacionadas que no tienen que estar relacionadas con la experiencia previa que arrastran del mundo laboral.

mujer empresariaLa conciliación laboral es uno de los principales obstáculos junto con el acceso a la financiación. Resulta significativo el número de emprendedoras que se decantan por una actividad o negocio con posibilidades de ser desarrollado desde el propio domicilio, a fin de compatibilizar trabajo y hogar. Sólo el 6% del empresariado femenino se dedica exclusivamente al negocio, una cifra alarmante en comparación con su homólogos masculinos. Por ello la desigualdad entre mujeres y hombres es uno de los grandes obstáculos de las emprendedoras, no sólo en España, sino en toda Europa. Esas barreras para el emprendimiento femenino persisten en actitudes y planteamientos apoyados en la simple diferencia de sexo, perpetuando los roles de género y manteniendo una predisposición social discriminatoria y tendente además a la pleitesía y al paternalismo: el éxito en los negocios se sigue asociando al patrón masculino, pese a que las iniciativas femeninas han ganado en reconocimiento y valor empresarial. Aún hoy persiste la idea de que la mujer emprende sin necesidad, por hobby, bajo la estructura familiar y una fuente de ingresos familiar que la ampara. En este sentido el entorno sociocultural tiene una importancia determinante, y además se adivina en determinadas políticas públicas de apoyo al emprendimiento. El éxito o el fracaso de las estas iniciativas femeninas no dependerá en exclusiva de ello, pero el entorno social y financiero es clave para favorecer un resultado u otro.

En cuanto a tamaño, las empresas lideradas por mujeres son pequeñas en relación con las de los hombres. Las emprendedoras suelen contratar de media a tres empleados y la facturación anual media no es superior a 150.000 euros. Ya hemos indicado que la mayoría de las empresas creadas por mujeres son del sector servicios. Necesitan de inversiones inferiores y pueden iniciarse con mayor facilidad. Son negocios pequeños que asumen menos riesgos pero que cuesta hacer crecer una vez han sido consolidados, entendiendo por ello la exportación o la internacionalización. Esto es debido a que tres cuartas partes de las mujeres empresarias inician la actividad desde cero y la financian con sus propios recursos. Las empresas de este sector suelen tener pocos activos que sirvan de garantía a los bancos y  precisamente por su relativamente baja inversión inicial los bancos son reacios a otorgar créditos de importes poco rentables para ellos. Aquí la financiación alternativa suele ser lo recurrente, pero es necesaria más flexibilidad por parte de los bancos, que pretendiéndolo o no causan una exclusión real de los circuitos financieros tradicionales. Sólo el 10% de los créditos otorgados por los bancos han sido destinados a mujeres, a pesar de que a su favor las emprendedoras cuentan con la buena rentabilidad general de sus proyectos. Entra aquí en escena el concepto de los microcéditos. Los microcréditos dotan de provisión de servicios financieros para microempresas y lo hacen bajo preceptos sostenibles. El concepto junto con el de las microfinanzas, está basado en los viejos sistemas de préstamo respaldados por la confianza y comenzó a difundirse en los años ochenta. Hoy día han demostrado su eficacia para las pequeñas empresas y las actividades emprendedoras.

Existen programas específicos de financiación a través de microcréditos dirigidos a mujeres emprendedoras y empresarias, en condiciones preferentes y sin avales necesarios. Están dirigidos a emprendedoras autónomas y empresarias que tengan dificultades para obtener crédito del sistema financiero tradicional o cuyo capital social corresponda en más del 50% a mujeres. Las condiciones de financiación contemplan importes alrededor de los 25.000 euros amortizables a 5 años, sin comisiones ni avales y financiando hasta un 95% del coste total del proyecto empresarial.

 

Fotografía e ilustración aportadas por el autor.

 

Sumario

Editorial

Federación María Laffitte

Evolución de la relación mujer y empleo en democracia

Ana Pérez Luna. Secretaría de la Mujer UGT Andalucía

Programas de formación, ¿el camino para el empleo?

Angel Gabriel Bueno Sánchez

Andalucía y su tejido empresarial

Angel Gabriel Bueno Sánchez

Mujeres-motor, también en tiempos de crisis

Ana Vázquez

Servir para servir

Iván Montes Gálvez

Emprenderla con el fututo. Retos del empleo femenino ante la crisis

Iván Montes Gálvez

Mujeres frente a la crisis, soluciones con acento andaluz

Carmen G. Gavira

Economía y empleo, ¿un asunto de mujeres?

Teresa Fernández Ridruejo. Orientadora laboral. Experta en género

¿Por qué decimos economía cuando queremos decir dinero?

Iratxe Acha (TTi, Tecnología para la Transformación Interior)

Crisis es nombre de mujer

Aitor Aspuru Sáez

Jezabel. Veganamente...

Aitor Aspuru Sáez

La responsabilidad de hablar desde la experiencia

Aitor Aspuru Sáez

"Nunca sabemos el potencial que tenemos dentro"

Cristina M. Sacristán

"En esta sociedad los logros masculinos se magnifican"

Cristina M. Sacristán

El difícil camino hacia la igualdad de la mujer ucraniana

Lyudmyla Kovalchuk - La Strada Ukraine

Las labores de cuidado infantil y el nuevo marco de regulaciones para el ejercicio del cuentapropismo en Cuba

Magela Romero Almodóvar

Poner en hora el reloj de los oficios

Magela Romero Almodóvar

Género y empleo: la realidad chilena

Oriana Ayala Ferrada

Servicio doméstico, ni sueños, ni ambiciones

Oriana Ayala Ferrada

¡Comienzan las rebajas!... en el tiempo de descanso

Mg. Florencia Antoniou

Fora de Eixo. Fuera del eje

Marta Florencia Goldsman

Mujeres, trabajo y cooperativismo en Brasil

Bianca dos Santos

Mujer, negra y empresaria

Neesa Isaacs

Ser mujer, ser empresaria.

Susana Escalante

Zineb, sencilla ciudadana del mundo

Zined Chbibi-Cadoux

No todo es de color rosa en el mercado laboral australiano

Silvia Cuevas Morales

Mujeres. La fuerza del cambio en India

Susana Marín Aguilera

Paseo cultural

Judy Rudon

Créditos

Federación Asoc. María Laffitte