Revista Empléate

N°1 - Empleate 1

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¿Un modelo empresarial diferente?

Mujeres frente a la crisis, soluciones con acento andaluz

Protagonistas y partícipes de nuestro tejido económico

Carmen G. Gavira

Frente a la actual situación de crisis, ideas innovadoras; ante los efectos de la economía en el  tejido empresarial andaluz, cooperativismo; como respuesta a las alarmantes cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA), soluciones creativas y fomento del empleo… Ante el incierto futuro,  las mujeres alzan la voz y toman el mando. Ha llegado la hora de emprender en femenino.

Cuando en 2009 comenzaba a hablarse de crisis económica, recesión y aumento de las cifras del paro, pocos expertos podían vaticinar que en 2012 la situación se hubiese recrudecido hasta alcanzar en Andalucía más de un millón de personas desempleadas. Actualmente, y en palabras de África Caracena, Secretaria General de FAME (Federación Andaluza de Mujeres Empresarias), “este año está siendo especialmente duro para las empresas colocándolas en una situación de enorme peligro” y sin saber cuándo se reiniciará el crecimiento económico.

Sin embargo, las cifras de creación de empleo por las mujeres empresarias en Andalucía son positivas. Según se desprende de los datos de la EPA, en los tres primeros meses de 2012 el número de empresarias andaluzas alcanza las 158.400, es decir 6.500 más que a finales del pasado año, “que representan el 33,64% del tejido productivo andaluz cifrado en 470.900 empresarias y empresarios”, en palabras de Caracena.

“Dato especialmente significativo” – continúa África Caracena- “ya que refleja, de un lado, el crecimiento del empresariado femenino andaluz, y de otro, el descenso que experimenta el  empresariado masculino, que representando el  67,71% del tejido empresarial andaluz a finales de 2011, supone el 66,36% del empresariado de Andalucía en el primer trimestre del presente año”.

Estos datos se suman a los ofrecidos por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y facilitados por la Asociación de Mujeres Empresarias Cooperativistas de Andalucía (Amecoop), según los cuales durante el primer trimestre de este año el empleo en las cooperativas andaluzas ha aumentado un 7,1% respecto al periodo anterior, “es decir, ha supuesto la creación de 4.000 nuevos puestos de trabajo”. Si bien es cierto que estas cifras se refieren a todo el tejido cooperativista, “si tenemos en cuenta que las mujeres cooperativistas suponen el 44% es de esperar que estos datos positivos hagan referencia también a las cooperativas de mujeres”.

Modelo empresarial. Las cifras respaldan la idea de que la empresaria andaluza puede, a través de sus empresas o cooperativas, conformar un pilar estratégico del tejido empresarial andaluz, pero ¿por qué modelo de negocio apuesta?, ¿qué tipo de empresas son las formadas por las andaluzas del siglo XXI?                                                                                                   

"La falta de confianza económica, que está provocando que las empresas no se fíen de sus empresas proveedoras, y a su vez, las empresas proveedoras de su clientela, generando una cadena de desconfianza en los mercados y de mayor inestabilidad e inseguridad, si cabe, en el sistema productivo”

A este respecto, las cifras manejadas por la Federación de Empresarias,  en lo que se refiere a los negocios liderados por las empresarias andaluzas, hablan de cierto clasicismo respecto al tipo de empresa o negocio puesto en marcha “el 38 por ciento del empresariado femenino andaluz se concentra en el sector servicios, concretamente, en determinadas ramas de actividad como el comercio,  servicios a las personas y servicios a empresas, hostelería, gestión del conocimiento… todos ellos, sectores muy feminizados y con un evidente grado de segregación ocupacional. Aunque, en los últimos años, las empresarias andaluzas apuestan cada vez con mayor interés, por sectores más masculinizados, como por ejemplo la  industria, las empresas de base tecnológica o los sectores emergentes”.

Entre las empresarias que han optado por caminos alejados del papel clásico de la mujer para crear su propio negocio, encontramos a Mayte Chaveinte Castillo, socia fundadora y directora estratégica de una agencia mix de comunicación, Conectamix.

Conectamix, empresa con participación mayoritaria de mujeres, desarrolla diversas disciplinas de comunicación baja una única coordinación creativa, estratégica y logística, es decir, una “comunicación inteligente de eventos”, en palabras de Chaveinte.

Esta agencia fue creada en 2002, en pleno momento de expansión económica, y han sabido adaptarse a la crisis, que le ha afectado debido a la reducción dramática de la demanda, la morosidad y la escasez de financiación bancaria. Como solución, han optado por la reducción de costes, la aplicación de la creatividad, dando nuevos usos a sus materiales en stock, y al “coworking”, es decir, la unión con otras empresas para la realización de proyectos en común.

Anabel Hervás Troya- feliz con el premio Andalucia Eprende-2011Otras empresarias, que iniciaron su actividad también antes del estallido de la crisis, han encontrado en la situación económica un nicho de negocio. Es el caso de Paloma Avilés Nuevo, administradora y propietaria de la escuela de idiomas Speak and Fun. Esta diplomada en Empresariales trabajó en Alemania como profesora de español y, antes las dudas de su alumnado, decidió crear una agencia de idiomas, así nació Speak an Fun. Seis años después, cuenta ya con siete trabajadores.

Con el empeoramiento de la situación económica han observado que aumenta “el número de estudiantes de carreras técnicas que quieren estudiar inglés o alemán para poder trabajar en el extranjero o irse a perfeccionar el idioma durante el verano”. Es la otra cara de la crisis, la fuga de los jóvenes que España ha formado y cuyos conocimientos serán aplicados en el extranjero.
Pero aún hay otra nueva realidad, clientes que surgieron el pasado año, “son personas que se han quedado en paro, han recibido una indemnización y con el dinero se van 3 o 6 meses a hacer un curso intensivo de inglés. Son personas de entre 30 y 40 años que quieren mejorar su currículo y ahora tienen el tiempo y el dinero”, explica Avilés.

Por todo ello, en Speak and Fun aún no están notando particularmente la crisis pues incluso “los clientes de temporada baja han crecido en comparación a otros años. Sin embargo, estamos expectantes para saber qué ocurrirá con los estudiantes becados con un curso de idiomas pues el Gobierno ha reducido dichas becas un 50 por ciento”, concluye Avilés.

Como hemos indicado anteriormente, el cooperativismo también es una fórmula para luchar contra la crisis “pues el hecho de que el capital económico y humano estén unidos es fundamental. En las cooperativas, las personas socias son también trabajadoras, por ello, dedican todo su esfuerzo al mantenimiento de sus puestos de trabajo, que es el eje principal”, defiende Lola Sanjuán Jurado, presidenta de la Asociación de Mujeres Cooperativistas de Andalucía.

“Las cooperativas de larga trayectoria”, explican desde Amecoop Andalucía, “se insertan mayoritariamente en actividades tradicionalmente feminizadas, como las relacionadas con el ámbito sociosanitario o educativo”. Esto ha supuesto un problema añadido pues los recortes económicos impulsados desde los distintos gobiernos han afectado a sectores con presencia mayoritariamente femenina. Por tales motivos, “las cooperativas de mujeres afrontan las dificultades con distintas estrategias, como la generación de redes de trabajo conjunto, la intercooperación y la ampliación de los horizontes empresariales. Cada vez son más las cooperativas relacionadas con las soluciones tecnológicas en distintos ámbitos, la arquitectura y el diseño urbanístico; las comunicaciones, la mineralogía o la gestión de seguridad digital y datos, etc.”, apuntan desde Amecoop.   

En abril de 2011, en pleno punto álgido de la crisis, Anabel Hervás Troya junto con otra socia y un socio, creó en Jaén PIOÉ, una sociedad cooperativa dedicada a la consultoría de igualdad y desarrollo, que ya ha visto reconocida su labor con el Premio Innovisibles 2011 como Empresa de Economía Social de la Junta de Andalucía.

PIOÉ aporta soluciones para mejorar el posicionamiento de empresas y personas respecto a sus metas. Para ello, elabora Planes de Igualdad, Calidad, Excelencia y Responsabilidad Social Empresarial; presenta proyectos a convocatorias públicas, presta servicios de secretaría técnica y de gestión de asociaciones y fundaciones; ofrece formación en igualdad, calidad o excelencia, etc. Además de apostar por el coaching personal, familiar, grupal u organizacional.

Y a pesar de que hay quien no sepa ver la importancia de estos conceptos en una estrategia empresarial, PIOÉ empieza a recoger ahora sus frutos, tras un año de trabajo. “Ha sido un año duro, de muchos kilómetros y puertas cerradas pero, poco a poco, nos vamos haciendo un sitio. Nosotros siempre decimos que la crisis no nos ha afectado porque nacimos en ella, así que todos son logros, para ello hemos sido constantes y perseverantes, sin bajar la guardia”, afirma Hervás.Paloma Aviles-Administradora Speak and Fun

Financiación. A pesar de estas experiencias, muestras de superación e ingenio, la situación de crisis actual, evidentemente, afecta a toda la ciudadanía andaluza y al empresariado andaluz con mayor virulencia aún. Los motivos, según la FAME, son variados: “un sector empresarial que está sufriendo, de una manera intensiva, la escasez de crédito, que en el caso de algunas actividades es alarmante; la falta de confianza económica, que está provocando que las empresas no se fíen de sus empresas proveedoras, y a su vez, las empresas proveedoras de su clientela, generando una cadena de desconfianza en los mercados y de mayor inestabilidad e inseguridad, si   cabe, en el sistema productivo”.

Tampoco podemos dejar de señalar otro aspecto crucial, en palabras de la Federación de Empresarias, “la falta de competitividad de nuestro tejido productivo, aspecto este, que en absoluto es nuevo en la economía andaluza, pero que ahora se hace más patente ante circunstancias tan adversas como las que estamos atravesando”.

Y aquí el discurso de África Caracena se hace más beligerante, pues para ella es evidente que a esta situación las empresarias andaluzas suman otra losa, “el hacer frente a los problemas diferenciales de género, como por ejemplo, el reducido tamaño de las empresas que dirigen, que las hace más vulnerables ante situaciones de crisis ya que tienen menos estructura financiera y de confianza; las dificultades diferenciales en el acceso a los recursos estratégicos; el conservadurismo de las entidades financieras; la conciliación; a lo que añadimos la falta de visión de los Gobiernos Central y Autonómico a la hora de diseñar medidas que beneficien con rotundidad a las empresas de mujeres. Esta preocupación no ha estado en lo estructural, ni ahora en lo coyuntural”, afirma contundente la Secretaria General.

Desgraciadamente, esta afirmación no solo se refleja en lo teórica, también en lo práctico, como explica Mayte Chaveinte, de Conectamix. “Nuestra condición de empresa de género en un sector muy masculinizado contribuye a una percepción de mayor riesgo para las entidades financieras. No es una apreciación subjetiva -aclara-. Sirva de ejemplo una empresa que con peores ratio que la nuestra (peores números en lo referente a volumen de facturación, beneficios, etc.) y con la misma entidad financiera, una empresa participada por uno de nuestros socios, tuvo acceso a financiación del Instituto de Crédito Oficial (ICO), mientras que a nuestra empresa le fue negada. Y eso que eran peticiones por el mismo importe”.

 “Alguna que otra vez he asistido a congresos con mi marido y, curiosamente, en las citas de negocios siempre daban por hecho que el propietario era él”.

“Pero además”, continúa Chaveinte, ”las dificultades también proceden de otros ámbitos como el de los fabricantes, que habitualmente piden ser pasados con el jefe para cerrar los tratos. Aunque es cierto que felizmente esto ocurre cada día con menos frecuencia”.
Esta discriminación la ha observado también Paloma Avilés cuando se ha presentado como propietaria de Speak and Fun. “Alguna que otra vez he asistido a congresos con mi marido y, curiosamente, en las citas de negocios siempre daban por hecho que el propietario era él”. Pero Paloma cree que la edad es también una barrera, “cuando te ven joven no siempre te toman en serio. Cuando un hombre dice que es empresario enseguida se le muestra respecto, en una mujer joven tardan más en ver a la profesional”.

“Y en este sentido, quiero insistir, una vez más, que las empresas lideradas por mujeres son igual de competitivas que las gestionadas por hombres, las empresarias crean riqueza, generan empleo, contribuyen con sus iniciativas al crecimiento económico y social de nuestra tierra, son, en definitiva, una parte muy importante del producto interior bruto andaluz. A un precio muy alto, logran ser competitivas. Pero, las entidades financieras siguen mostrando una manifiesta desconfianza en los proyectos empresariales liderados por mujeres, que en muchos casos, siguen sin ser estudiados con los mismos criterios que se aplican a los presentados por los empresarios, y que no pueden ser otros que viabilidad, rentabilidad y productividad”, afirma rotunda África Caracena.

Paloma Avilés es un buen ejemplo, de los miles que podemos encontrar en nuestra comunidad autónoma, de gestión profesional. A pesar de que en los inicios trabaja durante horas sin parar, pronto vio resultados y ha sabido gestionar sus beneficios para contar con una plantilla competente de profesionales que espera seguir aumentando. Además, ha invertido en la creación de la imagen corporativa “un nuevo logo, publicidad, material de calidad, la contratación de dos personas como comerciales y una becaria para el desarrollo de un nuevo programa”.

vista gral speak and funOtra arista de la realidad que debemos tener en cuenta cuando hablamos de la financiación de empresas creadas por mujeres son las ayudas o subvenciones que los gobiernos centrales y autonómicos aprueban. Estas son, para FAME, “claramente insuficientes” y se apoya para esta afirmación en una Resolución del Parlamento Europeo de  31 de mayo de 2011, sobre las mujeres empresarias en pequeñas y medianas empresas, y que insiste en que el espíritu empresarial de las mujeres y las Pymes gestionadas por mujeres, son un medio clave para aumentar la tasa de empleo femenino y éstas, juegan un papel decisivo en el proceso de crecimiento de los países, y que el desarrollo de unas PYMES rentables tanto por hombres como por mujeres puede ayudar a los Estados miembros a lograr un crecimiento económico más sostenible.

“Así pues”, añaden desde la FAME, “y como reconoce la citada Resolución, los hombres y las mujeres todavía no cuentan con las mismas oportunidades a la hora de dirigir y desarrollar empresas, por lo que es necesario promover acciones cuyo fin sea apoyar el desarrollo y fortalecimiento de las empresas de titularidad femenina, en beneficio del desarrollo competitivo de las economías regionales, conscientes de que, desde un punto estratégico, las sociedades que no utilizan el talento de la mitad de la población crecen menos y ponen en riesgo su competitividad”.   

Las vivencias de las empresarias andaluzas con respecto a las ayudas son muy dispares, si bien es cierto que todas están de acuerdo en que cuando inicias una actividad empresarial no puedes pensar en las subvenciones que recibirás.

“Las cooperativas de mujeres afrontan las dificultades con distintas estrategias, como la generación de redes de trabajo conjunto, la intercooperación y la ampliación de los horizontes empresariales".

Cuando los programas de ayudas son aprobados se marcan una serie de requisitos para poder optar a ellas, sin embargo, Paloma Avilés, nunca cumplió las condiciones, si bien obtuvo “un descuento de dos años en el autónomo por ser menor de 35 años”. En el caso de PIOÉ, solicitaron todas las ayudas que les correspondían según las características de la cooperativa. “Nos han concedido una subvención por incorporación de socios y socias y otra por ser catalogada como empresa I+E (Innovación más Empleabilidad), ambas procedentes de la Consejería de Innovación y de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. En nuestro caso, las ayudas eran tanto para hombres como para mujeres, pero si es destacable que las cantidades percibidas eran mayores en el caso de las mujeres, aproximadamente 1.500 euros”.

Sanjuán Jurado aclara que tanto mujeres como hombres tienen acceso a las mismas líneas de ayudas o incentivos, “sin que exista una línea específica para las primeras. No obstante, en algunas órdenes si se tienen en cuenta los proyectos promovidos mayoritariamente por mujeres a la hora de baremar”.empresarias reciclandose-curso informatica

Aquí el discurso de la Federación de Mujeres Empresarias vuelve a ser tajante “parece evidente, por tanto, la necesidad de diseñar y poner en marcha mecanismos de financiación públicos dirigidos a crear, consolidar y fortalecer al tejido empresarial femenino; ayudas y subvenciones que, suponiendo la definitiva incorporación del principio de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, contemplen específicamente las particularidades concretas de las empresas femeninas, ya que, la realidad está demostrando que, si bien los factores de competitividad de una empresa son los mismos en el caso de las mujeres que en el de los hombres, el perfil actitudinal y el contexto sociopolítico y económico de la empresaria, determinan distintas formas de hacer a la hora de afrontar y gestionar estos factores, y distintas posibilidades y obstáculos añadidos para el crecimiento y la consolidación de sus empresas”.

A pesar de que existe la conciencia de que la formación es un instrumento de competitividad “y como consecuencia de la actual crisis económica, no son pocas las empresas que en su intento de reducir gastos, concluyen que la formación lejos de ser una inversión de rentabilidad dudosa en el corto plazo, se convierte en un gasto no prioritario, cuyo presupuesto debe ser minorado, cuando no, eliminado de las cuentas de resultados”, afirman desde FAME.

Fotografías:
 

1). Anabel Hervás, de la cooperativa PIOÉ, mostrando el premio "Andalucia Emprende".
2). Paloma Avilés en, su despacho.
2). Administración de Speak & Fun.

3). Empresarias valorando curso informática, de Ángeles Gil
4). Mayte Chaveinte Castillo, de Conectamix.

Formación. Entre las acciones llevadas a cabo por la FAME podemos destacar la realización de un estudio sobre las barreras de acceso a la formación de las mujeres autónomas y de las microempresas gestionadas por las andaluzas, que pone de manifiesto no sólo que las empresarias andaluzas están interesadas en incrementar sus niveles formativos, participando, cada vez más, en aquellas actuaciones formativas que se adecuen a sus necesidades y particularidades específicas, sino que además aprecian que la formación tiene una influencia directa y beneficiosa en la actividad empresarial que desarrollan.            

Esta necesidad de formación también es conocida por las cooperativistas que intentan darle respuesta, en el ámbito de la Economía Social, a través de diferentes iniciativas formativas focalizadas, en el contexto actual de crisis, en sus consecuencias y cuáles son los modos de afrontarla.

Un ejemplo de ello es el Seminario de Medidas para sobrevivir en tiempos de crisis, organizado desde la Fundación Innoves, o diversos seminarios específicos dentro del programa formativo Fides Rector, organizado por la Escuela Andaluza de Economía Social (ambas entidades promovidas por Faecta).

Igualmente Amecoop-Andalucía, a través de la Federación de Mujeres Empresarias para la Economía Social, mantiene convenios tanto con el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) como con la Consejería de Innovación para el desarrollo de formación para el sector, ejecutando acciones formativas y jornadas empresariales gratuitas dirigidas específicamente a empresas de mujeres.

jornadas un largo sendero por dibujar

Futuro. Tras analizar el panorama actual del tejido empresarial andaluz, destacando el incremento del protagonismo femenino en la economía de nuestra Comunidad, con pymes que empiezan a alejarse de los campos tradicionales ocupados por las empresas de mujeres, y con mujeres cada vez mejor formadas para afrontar el liderazgo empresarial, ¿cuál es el futuro de las empresarias en Andalucía?, ¿qué papel deben jugar las mujeres en la crisis y tras la superación de esta?, ¿cuál es la apuesta de futuro?

La Andalucía de hoy tiene que saber afrontar los retos venideros, siendo más competitiva a nivel nacional e internacional, aplicando las nuevas tecnologías en todas las fases de la creación de riqueza, “construyendo una economía más interrelacionada, en la que factores como la cooperación y el desarrollo e implementación de las TIC en el ámbito empresarial, se configuran como elementos claves que aseguren la competitividad, y por tanto el desarrollo de un tejido empresarial eficiente y sostenible”, en palabras de África Caracena.

“Pero también es innegable que las empresarias, en general, y las andaluzas, de manera específica, de facto no están siendo partícipes de las mismas oportunidades, y además, se les está frenando el conocimiento de recursos claves para el desarrollo competitivo de sus empresas; a pesar del importante papel que juegan en la generación de empleo y riqueza de nuestra tierra, especialmente destacable en una situación  como la actual definida por la crisis económica que padecemos”, analiza la secretaria general de la Federación.

Para ella, "las empresarias no acaban de ser reconocidas en su papel de protagonistas y partícipes de nuestro tejido económico; deben enfrentarse a mayores dificultades para acceder a los instrumentos de financiación; lo que repercute en la menor dimensión de sus empresas, y en el hecho de su incorporación a sectores de actividad menos innovadores y con menos posibilidades de permanencia, crecimiento y expansión; cuenta con escasa formación en gestión empresarial como factor clave de oportunidad y competitividad en el mercado, lo que es debido, fundamentalmente, a su todavía escasa experiencia en el rol de empresarias; tienen  dificultades para conciliar vida empresarial y familiar; la innovación que sigue siendo un reto para la generación de ventajas competitivas de sus entornos productivos; su tendencia al individualismo y sus efectos negativos en los reducidos tamaños de sus empresas; dificultades para acceder a los recursos estratégicos que facilite la competitividad de sus negocios y menor confianza en los lugares de decisión económica, etc.”

Por todo ello, a las empresarias andaluzas les queda un largo camino por delante, pero han demostrado contar con la capacidad innovadora, la formación y las ganas de luchar necesarias como para hacer posible que, una vez la crisis llegue a su fin, haya surgido un nuevo modelo socioeconómico en el que la empresaria andaluza tenga un papel relevante.

Perfil de la empresaria andaluza: Según los datos manejados por la Federación Andaluza de Mujeres Empresarias, las empresarias andaluzas cuyas edades oscilan entre los 31 y los 45 años representan el 48 por ciento de este colectivo. Si bien, el 15 por ciento del total tiene una edad inferior a los 30 años. Otro dato significativo es que el nivel de estudios. Pues, según Caracena, “pude afirmarse que las empresarias andaluzas son mujeres muy formadas, pues, la mayoría de ellas han cursado estudios medios y superiores”, dato que no debe sorprendernos si se conocen los números relativos a la presencia de las mujeres en las aulas universitarias. Según el 55% son mujeres, frente al 45% de hombres, aumentando ligeramente la presencia femenina en la Universidad andaluza respecto al curso pasado 2010/2011, según el informe del inicio del curso académico universitario en Analucía 2011/2012, publicado por la Junta de Andalucía.  Pero además, “mayoritariamente, cuentan con experiencia laboral, previa a la puesta en marcha de sus empresas, lo que sin duda es un recurso valioso no sólo para el inicio, sino también para el posterior desarrollo del negocio creado”, matizan desde FAME.

Sumario

Editorial

Federación María Laffitte

Evolución de la relación mujer y empleo en democracia

Ana Pérez Luna. Secretaría de la Mujer UGT Andalucía

Programas de formación, ¿el camino para el empleo?

Angel Gabriel Bueno Sánchez

Andalucía y su tejido empresarial

Angel Gabriel Bueno Sánchez

Mujeres-motor, también en tiempos de crisis

Ana Vázquez

Servir para servir

Iván Montes Gálvez

Emprenderla con el fututo. Retos del empleo femenino ante la crisis

Iván Montes Gálvez

Mujeres frente a la crisis, soluciones con acento andaluz

Carmen G. Gavira

Economía y empleo, ¿un asunto de mujeres?

Teresa Fernández Ridruejo. Orientadora laboral. Experta en género

¿Por qué decimos economía cuando queremos decir dinero?

Iratxe Acha (TTi, Tecnología para la Transformación Interior)

Crisis es nombre de mujer

Aitor Aspuru Sáez

Jezabel. Veganamente...

Aitor Aspuru Sáez

La responsabilidad de hablar desde la experiencia

Aitor Aspuru Sáez

"Nunca sabemos el potencial que tenemos dentro"

Cristina M. Sacristán

"En esta sociedad los logros masculinos se magnifican"

Cristina M. Sacristán

El difícil camino hacia la igualdad de la mujer ucraniana

Lyudmyla Kovalchuk - La Strada Ukraine

Las labores de cuidado infantil y el nuevo marco de regulaciones para el ejercicio del cuentapropismo en Cuba

Magela Romero Almodóvar

Poner en hora el reloj de los oficios

Magela Romero Almodóvar

Género y empleo: la realidad chilena

Oriana Ayala Ferrada

Servicio doméstico, ni sueños, ni ambiciones

Oriana Ayala Ferrada

¡Comienzan las rebajas!... en el tiempo de descanso

Mg. Florencia Antoniou

Fora de Eixo. Fuera del eje

Marta Florencia Goldsman

Mujeres, trabajo y cooperativismo en Brasil

Bianca dos Santos

Mujer, negra y empresaria

Neesa Isaacs

Ser mujer, ser empresaria.

Susana Escalante

Zineb, sencilla ciudadana del mundo

Zined Chbibi-Cadoux

No todo es de color rosa en el mercado laboral australiano

Silvia Cuevas Morales

Mujeres. La fuerza del cambio en India

Susana Marín Aguilera

Paseo cultural

Judy Rudon

Créditos

Federación Asoc. María Laffitte