Tratando de formar-V

communicación

2017-06-19

Programa de intervención dirigido a mujeres privadas de libertad y sus menores a cargo

Un año más y desde el 2012, la Asociación por los Derechos de las Mujeres M. Laffitte acaba de finalizar el programa Tratando de formar V, programa que viene desarrollando en la Unidad de Madres del Centro de Inserción Social de Sevilla (C.I.S.), con el patrocino del Servicio de la Mujer del Ayuntamiento de Sevilla.

 “Tratando de formar”, está dirigido a mujeres privadas de libertad y en el mismo participan cada año entre 12-18 internas. Constatamos que más del 80% han sufrido, y además de forma reiterada, algún tipo de violencia de género.

Nuestro principal objetivo al realizar este programa ha sido, fundamentalmente, dotar a estas internas/os de recursos que les ayuden a mejorar sus capacidades personales, a afrontar las dificultades que supone estar cumpliendo condena en prisión y no haber tenido la oportunidad de adquirir estas destrezas para poder hacer frente a los diferentes tipos de agresiones condicionadas por su género y a sus consecuencias, tanto a nivel psicológico como social y/o familiar.

Nuestra intervención ha ido encaminada a empoderar a estas mujeres para que

sean capaces de dar otra visión a sus vidas una vez fuera del CIS, al tiempo que continuábamos mejorando y complementando nuestro programa con entrevistas individualizadas, entrevistas que nos sirven para ir configurando “historias de vidas” que nos ayudan a diseñar las sesiones grupales. Les mostramos figuras relevantes y significativas de mujeres que puedan servirles de referentes y realizamos talleres donde trabajamos: la confianza y distensión, expresión corporal y emocional, comunicación y colaboración, atención y concentración. “Participar en estos espacios educativos -en palabras de algunas participantes- nos permite preservar la idea de que seguimos siendo personas”. Asimismo, realizamos ejercicios de relajación y descarga de estrés y ansiedades, altamente elevadas en este entorno.

También hemos realizado algunas salidas al exterior porque, a pesar de la dificultad de los trámites y las gestiones para llevarlas a cabo, creemos que son muy importantes y deseadas ya que pueden llegar a facilitar su reinserción e integración, con contenidos culturales y para conocer los recursos disponibles. Estas salidas transitorias, a veces, pueden unir los fragmentos rotos de una vida que ya no existe porque el encierro terminó de destruir, y vuelven a surgir nuevos afectos tejidos y fortalecidos con estas salidas transitorias.

Por las tardes se realizaban actividades lúdicas a la vez que se trabajaban valores igualitarios a través de ejercicios de psicomotricidad y juegos que facilitaban la relación madres-hijas/os, muchos de ellos víctimas de la violencia machista.

También, y a modo experimental, desde el año pasado, hemos comenzado a intervenir con hombres (muchos con delitos de violencia de género), sensibilizando y favoreciendo el reconocimiento del daño y de la violencia psicológica, así como el desarrollo de habilidades de autocontrol y de gestión de las emociones ante la detección de situaciones de violencia, haciendo especial hincapié en el reconocimiento de la trata y la prostitución como una forma de violencia de género.

El resultado de estos programas que venimos desarrollando, está siendo muy positivo, tanto para nosotras como para ellas. Continuar con este tipo de programa es muy necesario porque estamos tratando con mujeres con unos aprendizajes y experiencias muy dañinas, violentas y dolorosas lo que hace que su recuperación sea más lenta pero necesaria para poder recuperarlas porque ellas, sus experiencias y sus capacidades también son necesarias para la sociedad. El poder capacitarse les da pie a poder proyectar un futuro diferente para construir otra vida en libertad.