Tratando de formar VI

communicación

11-04-2018

Tratando de formar VI

Programa de intervención integral dirigido a mujeres privadas de libertad y sus menores a cargo.

Con el programa “Tratando de Formar”, nuestra Asociación acaba de finalizar el sexto programa, que comenzó allá por 2012. Dicho programa ha estado dirigido, principalmente, a mujeres privadas de libertad y alguna de estas se encuentran en situación vulnerable, es decir, que han podido sufrir insólitas formas de violencia de género, incluidas aquellas relacionadas con la trata y la explotación sexual.  

Huelga decir que dicho programa ha ido adecuándose dependiendo de la vulnerabilidad de las mujeres intervenidas, dándose el caso de tener que cambiar completamente la programación para ese día debido a la mala situación psicológica en la que se encontraban algunas de estas mujeres.

Este año, nuestra intervención se ha realizado en dos ámbitos diferentes: Unidad de Madres y en el Centro Penitenciario de Mujeres de Alcalá de Guadaira. Y, además, también en el Centro de Inserción social de Sevilla (CIS): un total de 50 mujeres, conjuntamente con sus menores a cargo han participado y/o beneficiado con este programa. 

Tratando de formar VI. Gimnasio Centro Alcala

Huelga decir que la actuación de nuestro programa se ha planteado desde la prevención al actuar justo en la fase previa a su puesta en libertad, con la finalidad de poder capacitarlas, empoderarlas y sensibilizarlas en el desarrollo de habilidades porque todas ellas, de una u otra manera, van a contribuir de forma positiva en su relaciones, personales o laborales, en su integración social y en su forma de enfrentarse y prevenir nuevas situaciones de violencia. Cabe resaltar que este programa llevaba incorporado, como novedad, un taller de Pilates en el han aprendido técnicas para conseguir beneficios físicos (mejora control postural y conocimiento del propio cuerpo), psicológicos (aumento de la autoestima, de la autoimagen y de la capacidad de concentración), y socio afectivos (mejora trabajo en equipo, mejora del autocontrol, entre otros…

Por otra parte, a través de diversas actividades se ha fomentado la interrelación con sus menores a cargo, las relaciones de apego y cariño, la implicación en su educación, y la responsabilidad, entre otras.

Nuestro objetivo principal es mejorar en cada intervención, programa, curso, etc., que desarrollamos en estos centros y ponemos todo nuestro empeño en adaptarnos a sus necesidades para favorecer e incrementar su autoestima y lograr así su empoderamiento.  Y hemos descubierto que las salidas al exterior favorecen sobremanera lo antes dicho porque estas, facilitan la puesta en práctica de las habilidades y la integración de los contenidos previamente acometidos.

Tratando de formar VI- Módulo de madres guardería

Hemos de resaltar que esta vez, y de forma experimental, hemos intervenido con internos del CIS (de forma separada claro está), muchos de ellos con delitos de violencia de género, agresión sexual y algunos, parejas de estas mujeres, pues queríamos probar si esta intervención podría ser positiva y as, teniendo in mente  nuestro objetivo principal, es decir, sensibilizar y favorecer el ‘reconocimiento del daño y la violencia psicológica’, al tiempo que el desarrollo de habilidades de autocontrol ante situaciones de violencia que atentan contra la dignidad de las mujeres y los derechos humanos, creemos que hemos logrado que por lo menos, tomen conciencia y piensen en el daño infligido y que cada persona es dueña de su cuerpo y mente. El reconocimiento de la trata y la prostitución como forma de violencia de género mereció atención especial.  Y así, podemos resaltar que el resultado obtenido es muy positivo, tanto para los propios centros penitenciario, para las internas e internos como para nuestra Asociación.

Estos resultados tangibles que estamos obteniendo a lo largo de estos cinco años nos dan la esperanza de que un mundo mejor se puede conseguir. Y contribuir a que estas personas puedan convivir con normalidad fuera de estos centros es mejorar nuestra sociedad.  Por ello es fundamental el fomento de estos programas específicos y con enfoque de género en poblaciones tan vulnerables como estas donde mujeres y hombres -y a veces sus menores- son privados de libertad.