Habilidades para el empleo y la promoción social de las mujeres

communicación

02-07-2018

Con la llegada de la temporada estival los proyectos que comenzaron durante los meses invernales y/o primavera han llegado a su fin, ofreciendo tanto a docentes como a las personas que los recibieron un merecido descanso. Así, este proyecto, que ha sido subvencionado por el Área de la Mujer del Ayuntamiento de Sevilla, ha llegado a su fin.
El proyecto se ha llevado a cabo en nuestra sede con usuarias que ya han pasado por algunos de nuestros programas previos y que siguen necesitando nuestro apoyo y seguimiento (y que continuará en el tiempo), especialmente por su situación de vulnerabilidad, riesgo y/o exclusión social. Asimismo, se ejecutó en las propias instalaciones del Centro Penitenciario de Sevilla: CIS y también se llevó a cabo en el Centro de Atención a Refugiadas (refugiados) de Sevilla: CAR. 

Visita a la Fundacion de las Tres Culturas del Mediterraneo

La mayoría de las mujeres que se han beneficiado de este proyecto han sido mujeres que temporalmente habitaban en el CAR y también en el Centro penitenciario de Sevilla, así como mujeres que procedían de otras organizaciones y que viven en viviendas particulares. 

Hemos de resaltar que la mayoría de las mujeres que procedía del CAR eran principalmente sirias, pero también contamos con mujeres ucranianas, rusas, latinoamericanas congoleñas, marroquíes, marfileñas y 
españolas y de edades comprendidas entre los 18 y 45 años (con una media de 25-28 años). Muchas de ellas con estudios en su país de origen y algunas trabajaban allá. 

En total, hemos trabajado con unas cincuenta mujeres y que llevaban en Sevilla un mínimo de cuatro meses.
Muchas de ellas con estudios, en sus países de origen, o trabajaban allí.

Con este proyecto hemos podido ofrecer a este grupo de mujeres tan multicultural, a través de las actividades realizadas, la posibilidad de contar con un espacio propio y de respeto en el que formarse, adquirir habilidades y mejorar su participación en la vida comunitaria. El objetivo principal era fortalecer el empoderamiento personal y social de estas mujeres y, acercándonos a su cultura, se ha logrado que conozcan la nuestra, sus derechos y que puedan fomentar su autonomía personal. 

Transformar la propia cultura patriarcal desde su día a día ha sido para todas ellas todo un reto, rompiendo estereotipos de género y condicionantes culturales. A través de estos talleres y el hecho de poder reflejarse “unas nacionalidades en las otras” hemos favorecido su integración en la sociedad para que continúen ir avanzando hacia su propio empode¬ramiento personal y colectivo.

El hecho de haber podido ofrecer alternativas a las mujeres con necesidades especiales (migrantes, reclusas, ex reclusas, refugiadas), que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, se ha conformado como la mejor herramienta para cambiar sus realidades, para alcanzar su integración social y el desarrollo de sus competencias sociales. 

El haber logrado fomentar valores de cooperación poniendo de relieve sus potencialidades, además de empoderarlas dándoles una respuesta, el apoyo necesario y una alternativa para salir de su precaria situación… ha sido un premio para todas nosotras.